La periodontitis es una enfermedad de las encías que destruye de forma progresiva el hueso y los tejidos que sujetan los dientes, y su primer aviso suele ser algo tan cotidiano como unas encías que sangran al cepillarse. A diferencia de la gingivitis —la inflamación superficial y reversible de la encía—, la periodontitis provoca una pérdida de soporte que no se recupera sola: por eso detectarla pronto es lo que marca la diferencia entre conservar los dientes y llegar tarde.
En este artículo, la Dra. Carmen Fontes te explica cómo reconocer los síntomas, en qué fases se clasifica hoy la enfermedad y cómo se trata paso a paso, para que sepas cuándo pedir una valoración periodontal en Valencia y qué esperar de ella.
Qué es la periodontitis y por qué no conviene ignorarla
La periodontitis empieza casi siempre como una gingivitis: la placa bacteriana que se acumula en el borde de la encía la inflama y la hace sangrar. Si esa inflamación se mantiene en el tiempo, la infección progresa hacia las estructuras profundas y aparece la periodontitis propiamente dicha, con formación de "bolsas" entre el diente y la encía y pérdida del hueso de soporte. Es una enfermedad frecuente y silenciosa, porque en sus fases iniciales duele poco o nada.
Síntomas: cómo reconocerla a tiempo
El signo más precoz y fiable es el sangrado de las encías, pero no es el único. Conviene estar atento a la combinación de varias señales, sobre todo si son persistentes. Reconocerlas pronto permite intervenir cuando la enfermedad todavía está en fases tempranas y el pronóstico es mucho mejor.
Entre los síntomas más habituales se encuentran: encías que sangran al cepillarse o de forma espontánea, encías enrojecidas o inflamadas, mal aliento persistente, sensación de dientes más largos por retracción de la encía, aparición de espacios entre los dientes y, en fases avanzadas, movilidad dental.
Fases: cómo se clasifica la enfermedad hoy
La periodontología actual clasifica la enfermedad según la clasificación internacional consensuada en 2017, que la describe en estadios (del I al IV) según la gravedad y la complejidad, y en grados (A, B o C) según la velocidad a la que progresa y el riesgo individual. Este sistema no es un tecnicismo: sirve para vincular el diagnóstico con un plan de tratamiento a medida y para estimar el pronóstico de cada caso.
4 pasos
Terapia periodontal por fases
Las guías clínicas de referencia (nivel S3 de la Federación Europea de Periodoncia, adaptadas en España por la SEPA) organizan el tratamiento en una secuencia de pasos, empezando por el control de la placa y los factores de riesgo antes de valorar cualquier abordaje más profundo.
Tratamiento: paso a paso y sin atajos
El tratamiento de la periodontitis está bien protocolizado y sigue un enfoque por fases recogido en las guías de práctica clínica de nivel S3 de la Federación Europea de Periodoncia, adoptadas para España por la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA). La idea de fondo es sencilla: se empieza por lo menos invasivo y solo se avanza al siguiente paso según cómo responda cada boca.
El primer paso se centra en el control de la placa y los factores de riesgo, con instrucciones de higiene personalizadas y, cuando procede, apoyo para dejar el tabaco. El segundo paso es la limpieza profunda por debajo de la encía —el raspado y alisado radicular, también llamado desbridamiento subgingival—, que elimina la placa y el sarro alojados en las bolsas periodontales. Si tras revaluar quedan bolsas profundas activas, el tercer paso contempla repetir el tratamiento o valorar procedimientos periodontales adicionales. El cuarto paso, el mantenimiento periodontal, es imprescindible para conservar en el tiempo lo conseguido.
Nuestro compromiso es tratar la periodontitis con criterio y sin prisas: primero estabilizar la enfermedad, después mantenerla bajo control. Salvar tus dientes empieza por cuidar el terreno que los sostiene.
Por qué la primera valoración lo cambia todo
En periodoncia, el diagnóstico es tan importante como el tratamiento. La valoración periodontal incluye un sondaje para medir la profundidad de las bolsas, la revisión del estado de las encías y, cuando es necesario, pruebas radiográficas para comprobar el nivel de hueso. Con esa información se clasifica el caso y se diseña un plan realista, con expectativas claras sobre qué se puede estabilizar y qué requiere seguimiento estrecho.
Las encías que sangran son un aviso, no una molestia menor. Atenderlo a tiempo es la forma más eficaz —y más sencilla— de conservar tus dientes muchos años.
Más información: conoce nuestro tratamiento de periodoncia en Valencia.
Cuida tus encías antes de que hablen más alto
Si notas sangrado, mal aliento o encías retraídas, una valoración periodontal a tiempo puede evitar males mayores. Revisamos el estado de tus encías y del hueso y te explicamos, con criterio y sin alarmismos, qué necesita tu caso. Ven a vernos al Paseo de las Facultades.

